Hola de nuevo, es un placer volver a estar aquí con todos vosotros. La tarta Sacher es una de mis favoritas a la hora de elegir una tarta de cumpleaños porque el chocolate suele gustarle a todo el mundo y, si usamos un molde rectangular, se reparte estupendamente. Es perfecta sola, sin decoraciones extra, pero también se puede decorar con fondant o con chocolate con leche.
10 personas / 2 horas (con horneado)
INGREDIENTES
Para el bizcocho
175 gr de chocolate negro
150 gr de mantequilla sin sal
150 gr de azúcar lustre
6 huevos
150 gr de harina de repostería
Para el relleno y la cobertura
175 gr de chocolate negro
30 gr de mantequilla sin sal
3 cucharadas de café concentrado ( o de agua)
8 cucharadas de mermelada de albaricoque ( o frambuesa)
2 cucharadas de agua o ron
BIZCOCHO
Engrasamos un molde redondo o rectangular y forramos la base con papel de hornear.
Precalentamos el horno a 170ºC.
Ponemos el chocolate troceado en un cazo al baño María y lo fundimos. A continuación, batimos la mantequilla con el azúcar hasta obtener una crema esponjosa y le añadimos las yemas de huevo batidas. Sin dejar de batir, añadimos a esta mezcla el chocolate fundido y luego, poco a poco, la harina tamizada.
Batimos las claras a punto de nieve y las añadimos a la mezcla de chocolate con movimientos envolventes para evitar que se bajen las claras.
Vertemos la pasta en el molde, alisamos la superficie con la espátula y lo metemos en el horno durante 1 hora, hasta que al insertar un pincho de cocina en el centro, salga limpio.
Dejamos que se enfríe el bizcocho sobre una rejilla y mientras preparamos la cobertura.
RELLENO Y COBERTURA
Para la cobertura, derretimos el chocolate, la mantequilla y el café en un cazo al baño María y lo dejamos enfriar.
Calentamos la mermelada con un par de cucharadas de agua o de ron y, después de cortar el bizcocho en dos capas, la extendemos sobre la parte inferior del bizcocho y ponemos la otra encima.
Cubrimos el bizcocho con la cobertura y dejamos reposar la tarta en el refrigerador durante al menos dos horas antes de servirla.
¡Buen provecho!